14 nov 2015

la Haine




[Fotograma película “La Haine” by Mathieu Kassovitz · 1995 · via: easternplays.tumblr.com]

En muchas situaciones la convivencia de diferentes maneras de entender el mundo ha producido el enriquecimiento del modelo imperante. La crisis que produce la divergencia de ópticas conduce a repensar, reestructurar y generar un entorno más complejo y al mismo tiempo más simple que resulte más fiable y razonable.

El mundo occidental niega la posibilidad de aprender del otro, Darwin mediante nos creemos la punta de la lanza de una evolución que nunca ha existido y por lo tanto nuestra cultura está legitimada a prevalecer ya que cualquier otra se encuentra en estado de involución. Pero somos seres recelosos y nuestra vulnerabilidad nos lleva a sentir miedo del otro, del diferente, de aquel que no piensa y vive igual, sentimos miedo y odio.

La existencia del otro nos plantea demasiadas incertidumbres: ¿será que estamos tan evolucionados? ¿hemos acertado en nuestro modelo? ¿deberíamos pagar por lo que sucede? El otro nos recuerda nuestra cobardía para aceptar lo que son respuestas obvias a las anteriores preguntas. Así que lo único que podemos concebir es hacérselo pasar mal, ver en el drama y la tragedia la justificación de nuestra propia locura. Odiar y hacer sufrir nos consuela.

2 nov 2015

cápsula


["Cushicle" by Michael Webb · 1966 · Archigram]

Hemos apaciguado nuestras conciencias con las más diversas ideas trascendentes … como decía Nietzsche la gramática ha ayudado mucho en dicha labor. No hay mayor delirio trascendente que la conjugación del verbo ser. Pero el cuento ha terminado y no nos queda más remedio que asumir la inagotable transformación del todo.

La gran mayoría de la arquitectura ha tenido aspiraciones perpetuas, imperecederas, eternas, y como era de suponer en estos días de incertezas no sabe cómo actuar.

Aunque no sepamos cómo, nosotros sabemos lo que hacer: dejar de ser y empezar a estar, dejar de ser comunidad para empezar a estar respetuosamente sólo y solos los unos con los otros.

Pero, ¿cómo se hace una arquitectura individual?


3 may 2015

l’absinthe


["L’absinthe" Edgar Degas, 1876. Licensed under Fair use via Wikipedia]

El miedo a la muerte hace que nuestra vida fije como meta tan sólo continuar estar vivo. Busca la seguridad, la soberbia, la riqueza, con tal de poder evitarla. Quiere evitar la nada, y eso tan sólo se consigue con el todo. Avaricia de todo. Odiamos a quien intenta sacarnos algo y generamos las mayores injusticias con nuestro sentimiento conservador. Pero hay unos pocos que son capaces de vivir sin miedo, sin querer perdurar, junto al recuerdo de gente que ha sido feliz.
¿Es así cuando nuestro sentido continuará con aquellos que se queden?

10 mar 2015

masterpiece


["Masterpiece" Roy Lichtenstein. Licensed under Fair use via Wikipedia]

Hace ya mucho que no se puede afirmar que todo arte necesita ineludiblemente de una materialidad. Al igual que tampoco se puede concluir que la materialidad de un determinado arte está establecida por una supuesta esencia de dicho arte. Y aunque hoy en día hablamos de arquitectura de papel con la misma profundidad con la que hablamos de una arquitectura material, tradicionalmente la arquitectura ha sido un arte palpable, de los que necesita de la tridimensionalidad para ser considerado. Y creemos que ha sido precisamente esa materialidad, esa tangibilidad, la que ha hecho creer a muchos arquitectos que había la obligación de completar el signo y dotar a toda arquitectura de un contenido. No dudamos de la necesidad de cierta arquitectura de significar, pero creer que toda arquitectura tiene que comunicar es un exceso. Lo que se ha conseguido de esa manera es una saturación de pseudo-contenido y una colección inmensa de proyectos absurdos (… y obviamente la saciedad de la vanidad de bastantes arquitectos).

Claro que también se ha construido una arquitectura, funcional, pragmática y necesaria durante todos estos años de “masterpieces”, pero tal vez no la suficiente.


29 nov 2014

insignificancia


[fotografía Joseph Henry Sharp. Crow tipi village 1906. via: www.nomadicsonglines.com]

No sabemos cómo ocurrió cuando un primate entró en razón y tomó conciencia que algún día iba a morir (no lo sabemos y todo hace suponer que no lo sabremos nunca). Lo que sí hemos llegado a saber es que en ese preciso momento tuvo que realizar el primer signo, tal vez una tumba para alguien de su entorno, tal vez una pintura en una cueva, tal vez una marca a fuego en su propia piel. 

En una época donde la subsistencia era penosa, los únicos elementos que podíamos utilizar para poder trascender algún pensamiento eran los propios cuerpos, las vestimentas, la arquitectura y poca cosa más. Resultan increíbles aquellas pieles decoradas que se utilizaban para la construcción de los hogares de unas personas que ni siquiera podían permanecer estables en un lugar y que debían montar y desmontar sus poblados con la rapidez con la que la caza se desplazaba de valle. Pero ese nomadismo no impedía que sus construcciones no siguieran un orden mágico y al mismo tiempo natural. Seguro que resultaba sobrecogedor el encontrarse en el interior de la cabaña del chamán envueltos por el humo de la hoguera que encendían en el interior y que no hacía más que acercarlos más a un mundo oculto y misterioso.

La hegemonía de la arquitectura como signo de la razón duró decenas de miles de años, hoy no es más que un signo de su propia insignificancia o como afirmaba Frank Gerhy hace poco, de pura mierda.

28 sept 2014

no hay duda?

[image via: cielo-de-octubre.tumblr.com]



El otro día leíamos en las cinco páginas de un folleto publicitario para posibles inversores de una nueva promoción inmobiliaria que la arquitectura, el complejo, en definitiva el producto era: moderno, arrojado, exclusivo, único, esencial, personal, harmonioso, prestigioso, confortable, emocionante, lujoso, sorprendente …

No hay duda, hay gente en este mundo que se ha vuelto: estúpida, lela, boba, retrasada, cretina, necia, alelada, majadera …